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Banner del programa Buenas prácticas comunales del IDPAC en Bogotá, con logotipos de Bogotá y el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal.

 

Bogotá se construye desde sus barrios, donde las Juntas de Acción Comunal, sus lideresas, líderes y comunidades son el corazón y la fuerza de cada territorio. Este espacio, creado en el marco de la Política Pública de Acción Comunal, busca visibilizar las buenas prácticas comunales, ejemplos de gestión, liderazgo y participación local que demuestran que, cuando el barrio se organiza, aquí sí pasan las cosas.

JAC El Rubí – Suba

En la localidad de Suba se encuentra el barrio El Rubí, cuya Junta de Acción Comunal se ha destacado por el desarrollo de buenas prácticas orientadas a la integración comunitaria. A través de programas culturales incluyentes, dirigidos a personas de todas las edades e incluso a las mascotas, la Junta ha promovido el uso del salón comunal como un espacio de encuentro, participación y convivencia. En este territorio, el arte y la cultura se han consolidado como herramientas fundamentales para fortalecer la cohesión social. La apropiación del salón comunal ha permitido convocar de manera permanente a la comunidad en talleres, actividades y espacios culturales que aportan al bienestar emocional, la integración vecinal y el sentido de pertenencia barrial.

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JAC El Regalo – Bosa

En la localidad de Bosa se encuentra El Regalo, reconocido como el barrio más limpio de Bogotá, un logro que es resultado de un proceso sostenido de organización y compromiso comunitario. Este ecobarrio ha sido construido a lo largo de varios años gracias al trabajo articulado entre la Junta de Acción Comunal y sus habitantes, quienes decidieron asumir el cuidado del territorio como un proyecto colectivo. La comunidad de El Regalo ha implementado un modelo integral de economía circular, basado en la separación, recolección y aprovechamiento de residuos. El plástico y otros materiales reciclables que antes contaminaban el entorno hoy son transformados en mobiliario escolar, utilizado en espacios comunitarios e instituciones educativas, demostrando que los residuos pueden convertirse en oportunidades para el desarrollo local.

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JAC barrio Arabia de Fontibón

En Fontibón, una localidad con una fuerte organización comunitaria, la JAC del barrio Arabia ha consolidado una buena práctica basada en la apropiación activa de su salón comunal. Este espacio se ha convertido en un escenario de encuentro donde convergen talleres, actividades culturales y programas ambientales que fortalecen la convivencia. El grupo de mujeres tejedoras, formado a partir de procesos continuos de capacitación, es una de las iniciativas más representativas, permitiendo el desarrollo de habilidades, el emprendimiento y la creación de redes de apoyo. Gracias a estas acciones, las personas mayores encuentran oportunidades para integrarse, compartir y reforzar su sentido de pertenencia al territorio.

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Ecobarrio la Esmeralda
 

Gracias al liderazgo de la Junta de Acción Comunal y al compromiso de su comunidad, nació el Ecobarrio La Esmeralda, el primero en Bogotá en recibir este reconocimiento. El barrio transformó su sede comunal en un aula ambiental viva, donde el conocimiento crece entre huertas urbanas, una granja comunitaria y un sistema de recolección de aguas lluvias. Estas buenas prácticas comunales demuestran que la gestión local puede transformar los territorios y contribuir a una ciudad menos gris y más verde.

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JAC Engativá

En la localidad de Engativá, en el barrio El Real, La Junta de Acción Comunal más antigua de Bogotá ha hecho de la participación un puente entre generaciones. Con una visión que trasciende el tiempo, ha integrado a niñas, niños y jóvenes en sus procesos, fortaleciendo el sentido de comunidad y promoviendo el derecho a la participación desde la niñez. De hecho, de su trabajo surgió el primer Comunalitos en la ciudad, una experiencia que combina aprendizaje, juego y liderazgo. Este reportaje celebra las buenas prácticas de un legado que demuestra que el futuro de la acción comunal también se construye con las manos, la alegría y los sueños de los más pequeños.

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